veamos y encontremos

Emilio:

Quiero creer que somos árboles cuando dormimos. Cerramos los ojos y nos convertimos en fuente de oxígeno, dejamos de ser gases contaminantes y nos convertimos en parte del paisaje natural. Dejamos de de admirar el paisaje, para ser parte de él. En vez de admirar, somos la admiración. Si tú fueras un árbol eternamente (porque recuerda que lo eres cuando duermes) ¿Cómo serían tus ramas?, ¿Qué tan fuerte sería tu tronco?, ¿Cuáles serían tus frutos?, ¿Cuál sería tu hábitat? Al final, serías un árbol. Ya seas un roble o un pino longevo…entonces, ¿quién va a admirarte?, ¿quién será el poeta que te describa y alabe si aquellos humanos cuando duermen, se convierten en lo que admiran?

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